El Mundo / Sábado / Caracas , 26 de Enero de 2008
A C.A.M., por la idea.
La esposa no creía mucho en las alabanzas del marido sobre lo práctico que era el edificio adonde se habían mudado seis meses atrás. No veía qué podía tener de inteligente que fuera de pocos pisos, razones sísmicas o económicas nada más; que el arquitecto haya ubicado una toma de agua y una pequeña batea de servicios en el cuartico del bajante de cada piso porque pensó en la conserje no le parecía gran cosa. No veía en qué estaba bien diseñado el estacionamiento.
Sitio oficial del columnista y escritor venezolano Marcial Fonseca. Autor de Habitacion 26, Los Mandamientos de Moisés y La Nube en el Cielo.